martes, 16 de abril de 2019

El 13 de abril de 2019 dejaba este mundo la maravillosa poeta Francisca Aguirre, de 88 años. Hace unos 6 años me recibieron ella y Félix Grande en un templo de la palabra; su casa, cuyas paredes estaban forradas de miles de libros. Quedé fascinado. Dos grandes de la literatura, humildes y generosos, que me dieron un trato exquisito. A continuación, uno de sus hermosos poemas para rendirle un sentido homenaje.

HACE TIEMPO

Recuerdo que una vez, cuando era niña,
me pareció que el mundo era un desierto.
Los pájaros nos habían abandonado para siempre:
las estrellas no tenían sentido,
y el mar no estaba ya en su sitio,
como si todo hubiera sido un sueño equivocado.

Sé que una vez, cuando era niña,
el mundo fue una tumba, un enorme agujero,
un socavón que se tragó a la vida,
un embudo por el que huyó el futuro.

Es cierto que una vez, allá, en la infancia,
oí el silencio como un grito de arena.
Se callaron las almas, los ríos y mis sienes,
se me calló la sangre, como si de improviso,
sin entender por qué, me hubiese apagado.

Y el mundo ya no estaba, sólo quedaba yo:
un asombro tan triste como la triste muerte,
una extrañeza rara, húmeda, pegajosa.
Y un odio lacerante, una rabia homicida
que, paciente, ascendía hasta el pecho,
llegaba hasta los dientes haciéndolos crujir.

Es verdad, fue hace tiempo, cuando todo empezaba,
cuando el mundo tenía la dimensión de un hombre,
y yo estaba segura de que un día mi padre volvería
y mientras él cantaba ante su caballete
se quedarían quietos los barcos en el puerto
y la luna saldría con su cara de nata.

Pero no volvió nunca.
Sólo quedan sus cuadros,
sus paisajes, sus barcas,
la luz mediterránea que había en sus pinceles
y una niña que espera en un muelle lejano
y una mujer que sabe que los muertos no mueren.


Francisca Aguirre Benito

Francisca Aguirre recitando unos poemas

martes, 24 de abril de 2018

TÚ Y YO EN EL PUEBLO

Es todo bien sencillo. Nuestro pueblo
con sus tejados, sus barbechos surtos
en la orilla del campo, el sol colgante,
la torre de la iglesia, nuestras casas,
ya estaban desde siempre por lo visto.
Todos estaban antes, ¡qué sencillo!
Nuestros padres, los suyos, los parientes,
aquí estaban; las viñas daban fruto
al cobijo del llano, hacia septiembre;
explotaban de rojas las sandías
y los membrillos lo aromaban todo
mientras el vino nuevo ardía en las cuevas,
en las tinajas roncas y en los cántaros,
y no habíamos nacido, compañera.

Nunca se tuvo la fe suficiente
para entender a un niño. Por entonces
la vida estaba azul para nosotros.
Oh niña dulce en Tomelloso aquella,
qué tiernecito corazón el tuyo
mientras la guerra… Huelo aquellos años
como el mejor perfume. Ángel nacido
que fuiste tú, y yo el muchacho serio
que, sin saberlo, yendo por las calles
pasa frente a tu puerta y te conoce.
Ah tiempo recordable, sombra izada
como un mal sueño en nuestra juventud,
¿todo ha sido verdad? Qué gran sospecha
nuestra vida pasada allá en el pueblo:
sus fiestas de guardar, sus romerías;
las ferias de septiembre (cuando llevan
los viñeros, los pobres, a sus hijos
Con los zapatos nuevos, que no pueden
andar, ilusionados…); los inviernos
con nieve y con amigos que regresan ;
el pueblo con gramberros por las calles,
gamberros como hermanos, cariñosos,
bromistas del petardo y de los dichos
gordos y hasta poéticos a veces.

Puestos a recordar, hemos venido
de visita a este mundo insatisfecho.
En las tardes del pueblo, sueño que urde
la lejanía en soledad del mundo,
hemos amado tanto en otros seres,
en años, quizá siglos, tantas veces
te miré ensimismado, emocionado,
que hoy ya no es necesario, compañera,
amor mal recobrado, que te diga
cuánto te quise en nuestro pueblo, a solas.




Eladio Cabañero

miércoles, 3 de enero de 2018

El pasado 26 de diciembre de 2017 nos dejó el gran poeta y amigo Jesús Madrigal Olmedo a la edad de 94 años. Una persona buena, humilde y talentosa. Descanse en paz. Sirva como homenaje este poema recogido en su libro Palabra en el tiempo

A LOS ANCIANOS EN NAVIDAD

Se aproxima feliz fecha
con olor a Navidad,
y a los de mayor edad
deseamos gran cosecha
de amor y felicidad.

Nosotros, gozo y cariño,
canción, música y poesía,
traemos con armonía
al nacimiento del Niño
que es del mundo la alegría.

Pues que este Niño Jesús
nazca en vuestro corazón,
y con gran resignación
sepáis cargar con la cruz
para vuestra salvación.

En la vida se envejece
al ir pasando los años;
la enfermedad aparece
y en los últimos peldaños
es cuando más se padece.

Quien más padezca en la tierra
más gozará allá en el cielo,
vivir con ese consuelo;
la puerta no se le cierra
al que sufre en este suelo.

De este mundo material,
el que siente más pobreza,
no le causa gran tristeza,
gozará amor celestial:
de la gloria la riqueza.

Jesús Madrigal Olmedo

Jesús Madrigal escribiendo unos versos. Al lado su poemario Palabra en el tiempo

lunes, 24 de julio de 2017

FALLO DE LOS CERTÁMENES LITERARIOS FIESTA DE LAS LETRAS DE TOMELLOSO 2017


XX PREMIO DE NARRATIVA “Francisco García Pavón” 2017
D. JUAN ÁNGEL CABALEIRO “EL SECRETO DE LA QUEBRADITA
XX PREMIO DE POESÍA "Eladio Cabañero" 2017
D. JOSÉ ANTONIO RAMÍREZ LOZANO “A CARA DE PERRO”
PREMIO DE POESÍA “José Antonio Torres”  2017
D. RICARDO BERMEJO ÁLVAREZ “CONFIGURACIÓN” 
PREMIO DE POESÍA “Ángel López Martínez" 2017
Dña. PILAR MERINO MARTÍNEZ “LAS AUSENTES”
PREMIO DE NARRACIONES "Félix Grande" 2017
D. ÁNGEL OLMEDO JIMÉNEZ “EL BEAT”
 XXII CERTAMEN ARTÍCULO PERIODÍSTICO "Juan Torres Grueso" 2017
D. VICENTE JESÚS DÍAZ BURILLO POR SU ARTÍCULO TITULADO: “DE TOMELLOSO A MAUTHAUSEN” PUBLICADO EN ENTOMELLOSO.COM Y DIARIO LANZA

miércoles, 12 de abril de 2017

EL TOMELLOSO LITERARIO: UNA PROFECÍA AUTOCUMPLIDA
Rubén J. Pérez Redondo
Prólogo de Dionisio Cañas y portada de Jose Luis Cabañas

Presentación del libro en La Casa de Cultura de Tomelloso (Ciudad Real) el jueves 20 de abril de 2017 a las 20 horas. Se trata de un estudio, desde una perspectiva sociológica, del fenómeno literario que se da en esta población manchega. ¡Estaremos encantados de verte en la presentación!

martes, 4 de abril de 2017

LA VIÑA

El labrador la tierra va rajando
con el arado y la aguzada reja,
un chorro de sudor por cada ceja
por el surco que abre va regando.

El podador los sarmientos va cortando,
y en la cepa el pulgar con savia deja,
la vid de las heridas no se queja
y en silencio de gozo está llorando

llega mayo y las yemas van brotando
y los pulgares dejan de llorar
porque el racimo al cielo está mirando.

Y las gracias a Dios le quiere dar,
en agosto va el fruto madurando
y en septiembre se empieza a vendimiar.

Jesús Madrigal Olmedo